domingo, 30 de noviembre de 2014
UTÓPICA
jueves, 14 de agosto de 2014
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Quién escribe los finales?
Un hombre me dijo un día que
Era él quien lo escribía, que a
Mí me había tocado
Este, por puro azar.
Que él no quería hacerme daño.
Una noche, de repente, la olvidarás
Isofacto. Dijo.
Es mentira, hasta el momento
Rabio como la primera noche.
A pesar de todo, aún
Sigo teniendo el mismo deseo.
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jueves, 19 de junio de 2014
A VECES, "PARA SIEMPRE" ES DEMASIADO
viernes, 21 de febrero de 2014
A los que preguntan
Su nombre da igual.
Se podría llamar de cualquier
manera que iba a ser igual de
puta. Y eso es lo que importa.
Su edad no tiene nada que ver
con sus pasos. Igual puede
tener 42 que 17 o ambas
edades a la vez. Sí, es un poder
que sólo las putas tienen.
No importa de dónde sea
porque las putas van en taxi
hasta la puerta de tu casa,
estés donde estés.
Así que vamos a lo importante;
lo que cobra. Porque sólo una
puta como ella es capaz de
cobrarte a plazos tu vida entera.
jueves, 20 de febrero de 2014
FIN
Mato el tiempo imaginando las personas que hubiéramos sido si ser hubiera entrado en sus inciertas posibilidades.
Trago saliva con sabor a hierro rabioso de no estar mezclándose en su boca.
Me muerdo las ganas de quererla cuando intento odiarla y que todo sea más fácil.
Todo lo había apostado, había invertido hasta mis sueños en ella. Y, en el último paso, lo dejó caer como si de un clip lo llevara sujeto.
Adelanto los relojes que me encuentro para que pase el tiempo.
Pero al final, todo sigue igual.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Especial
Serían sobre las diez de la noche cuando supe que pasaría.
Después de unas horas y demasiado vino, allí estábamos;
En el sitio equivocado, el día equivocado y a la hora equivocada.
Pero allí estábamos.
Serían sobre las cinco de la madrugada cuando me di cuenta que ya no había marcha atrás, ni quería. Lo cierto es que ni quiero.
Sus manos quemaban y yo me sentía chocolate fundiéndome en su boca.
Serían sobre las ocho de la mañana cuando le miré el culo mientras intentaba caminar sin romperse. Ella, por supuesto, no sabe que siempre que me he interesado por un culo he acabado perdiendo los papeles.
Serían sobre las nueve de la mañana cuando seguíamos jugando a un juego que sólo ella conocía las normas. Me las ha intentado explicar, pero sigo sin comprenderlas.
Serían sobre las nueve y media de la mañana cuando decidí acogerla en mis sueños. La miré por última vez antes que la resaca nos jugara malas pasadas, puse mi mano en su cara y en silencio le pedí que se quedara.
En nuestra habitación amaneció a eso de las dos de la tarde. Y allí seguíamos; en el sitio equivocado, el día equivocado y a la hora equivocada. Y serían sobre las ocho de la tarde cuando me di cuenta que todos los sitios, todos los días y todas las horas iban a ser equivocadas si no entendía las normas de ese maldito juego.
Son sobre las doce y media de la noche. Hace como media hora que he dejado de respirar y no pasa nada. Porque nunca pasa nada. Porque siempre es como si no pasara nada.
Y así será.
lunes, 30 de septiembre de 2013
PRÓLOGO DE MI MUERTE
Viene vestida de rojo, pero la pasión se la ha dejado en casa. Sus tacones negros avisan tornado, ni los meteorólogos podrían haberlo previsto. Su pelo al compás con sus ojos, castaños intensos. Los labios dispuestos a ser lluvia, granizo y nieve.
Se mueve como si cada paso fuera el último de su vida. Como si no importarse, de repente, que en el siguiente dejases de existir.
Ella es de las mujeres que cuando te cruzas por su camino (porque es imposible que ella se cruce en el tuyo), te quita el oxígeno. Lo hace a drede para que luego vayas a buscarlo y decirte que no lo quiere.
Es la más puta de las putas que he conocido. Sin tener la palabra puta nada que ver con sexo.
El mismo día que me enamoré de mi puta, abandoné mi vida. Morí, no fue culpa de ella. Yo fui suicida.
Puede que ahora lo que quede de mi sea el recuerdo en esa camarera que me servía antídoto de olvido a corto plazo.
Qué mentirosa era:
- Si te sirvo una más, mañana no te acordarás de nada.
Otra puta.
Pero siempre la creía.